30.4.26

Anuncio de un restaurante


Este anuncio es de un restaurante de Benidom, salió en prensa en el año 1970, y recogido por la muy importante revista de entonces, Triunfo, en su sección de curiosidades de la España de entonces, llamada Celtiberia Show y creada por Luis Carandell

El texto del anuncio no tiene desperdicio, es maravilloso. No es humor es realidad de aquella publicidad, que en una localidad que crecía con el turismo, quería hacer competencia para atraer turistas. Aunque ya advertían de que no hablaban francés.

14.4.26

Consuma productos aragoneses. Vote DCA

Hagamos poco a poco un repaso a las diversas candidaturas que se presentaron en Aragón a las primeras Elecciones Generales de España, celebradas el 15 de junio de 1977, apenas año y medio después de la muerte del Dictador Franco. 

Una de las características de esas elecciones, quizá por su carácter fundacional de la Transición, fue la presencia de numerosas opciones políticas que se disiparon (desaparecieron pues la política necesita muchos dineros) a los pocos meses. 

No había precedentes válidos ni estimaciones sobre cómo se podía comportar la población tras haber sufrido 40 años de dictadura. Por ello, ideas que parecían buenas, resultaron no serlo, o al menos, no siendo apoyadas.

La nueva España de la Transición era demócrata cristiana pero ninguna formación con estas siglas obtuvo buenos resultados. Tal vez motivado por los largos años de convivencia entre la Iglesia y la Dictadura. 

O por el tirón mediático del que se alzó con el poder, un joven Adolfo Suárez apoyado entre otros por los poderes económicos de aquellos años.

Como ejemplo positivo para Aragón —y os dejo una pegatina de esta formación— la Democracia Cristiana Aragonesa presentaba en su membrete de organización ser exclusivamente aragonesa, defendiendo una ideología homologada a nivel europeo, y conformada por profesionales, acaudalados empresarios y prestigiosos profesores, como su líder José Luis Lacasta Bermejo, catedrático de Derecho Civil en la Universidad de Zaragoza.

Aunque los resultados no fueron insignificantes dado el elevado número de candidaturas presentadas por Zaragoza, no alcanzaron los resultados mínimos previstos por ellos y se desistió continuar el proyecto. 

La DCA duró como partido político pocos meses pues se legalizó en el mes de marzo de 1977 para poderse presentar a las elecciones, aunque ya existía como organización desde el año 1976.

En la primavera de ese año se constituyó la Alianza Democrática Aragonesa, formadas por los grupos: Democracia Cristiana Aragonesa, de Lacruz Berdejo, Izquierda Democrática, de Ruiz-Giménez y la Federación Popular Democrática, de Gil-Robles.

Su ideología fue presentada en aquel 1976 como una agrupación política que busca el integrismo, el inmovilismo y el nuevo falangismo por un lado, y la democracia marxista por el otro. 

Como podemos ver en estas palabras, parecen imposible de entender excepto si somos capaces de irnos mentalmente al año 1976 y a una sociedad que salía de 40 años de dictadura.

Eran partidarios de la reforma política, sin llegar al marxismo pero defendiendo la legalización del PCE, y a la hora de su constitución han excluido a personas nacidas al abrigo del Movimiento y sitúan su margen en la UDE. Federalistas y no centralistas, intentaron que Aragón tuviera unas opciones Demócratas Cristianas propias.

La candidatura al Congreso en Zaragoza obtuvo un 1,38 % de los votos, siendo superada ampliamente por la Unión del Centro Democrático (UCD) y por la candidatura independiente creada por Hipólito Gómez de las Roces.

Los resultados de las candidaturas al Senado en Teruel y Zaragoza tampoco fueron relevantes. Ello llevó a la organización política Democracia Cristiana Aragonesa a se disolviera a los pocos meses, integrándose algunos de sus miembros en la entonces creciente UCD que abría sus puertas a pequeñas formaciones conservadoras que deseaban continuar con el trabajo político desde la democracia y organizadas alrededor de una formación fuerte y con implantación en todo el Estado. 

Aragón se volvió a quedar sin representante político propio en un segmento ideológico que ocupó el poder y la gestión de España de la mano de Adolfo Suárez unos largos años.

Nota.: La imagen pertenece al Archivo Tiempos de Lucha y Esperanza y en el texto ha colaborado Manuel Gálvez

12.4.26

Incluso en la Transición, si eras diferente, eras peligroso

Si algo marcaba la normalidad en los primeros años de la Transición era la anormalidad. Para el Franquismo, todo lo que sonara a diferente era problemático y había que controlarlo y a ser posible detenerlo. 

Aunque fuera una diferencia de lo más simple.

En la manifestaciones, como era imposible detener a todo el mundo y no se conocía a los que las organizaban pues aunque tenían a policías infiltrados, los conocíamos a casi todos, el grito para detener a alguien era de lo más simple.

—A ese, al del jersey de rojo

Llevar jersey rojo a las manifestaciones era de novatos o de muy chulos. Lo normal es que acabaran dándote más hostias que a ningún otro, simplemente por llevar un color determinado como vestimenta simple.

Esta viñeta del genial Quino, también marca la diferencia de esa normalidad.




Los españoles con garrotes, pedían entrar en Europa


Las negociaciones de adhesión plena de España a la CEE comenzaron en 1979, concretamente el 5 de febrero de 1979 en Bruselas. Pero es cierto que desde los años 60 del siglo XX ya hubo unos primeros intentos muy lentos, pero europa no reconocía al gobierno de la dictadura de España, como un interlocutor válido.

Antes de 1979 ya hubo contactos y negociaciones de tipo económico. En 1962 España pidió abrir conversaciones, y luego se avanzó hacia el Acuerdo económico y comercial que fueraPreferencial desde el año 1970.

Pero la negociación que llevó directamente a la entrada en la CEE empezó ya en la etapa democrática, en 1979.

En el año 1986 finalmente, España entró en la entonces CEE. Esta viñeta es de enero de 1970, y muestra el deseo de abrirnos para poder entrar en Europa, y nos reflejaba claramente como una sociedad violenta que iba con garrotes sobre el hombre, marcando claramente cual era el obstáculo para poder entrar.

Eran años en los que cualquier intento de abrirnos por ejemplo hacia Rusia a través de la música y de algunos cantantes, o de fútbol o el deporte, eran considerados los primeros pasos para que se admitiera la Dictadura que había en España.

8.4.26

Optalidón: ¿Una droga para pobres?

El Optalidón fue durante muchos años en esa España franquista donde había que trabajar mucho y ganar poco dinero, la droga de los pobres, la droga legal que se tomaban las mujeres aburridas en su casa con maridos que no venían más que a dormir o a otra cosa, y los hombres que no lograban dominar sus vidas por su excesivo trabajo y sus muchas ganas de no estar en eso que nunca se llamó esclavismo.

Servía las pastillas para el dolor de cabeza, pero sobre todo servía para “espabilar” para “ponerte” ligeramente pues era como la gasolina obligatoria de media tarde. Una pastillita naranja (o dos) hacían milagros para aguantar el cansancio sin que le cabeza se cabreara. Eso sí, todos los días, pues era adictiva.

Creo que llevaba algo de anfetaminas y barbitúricos, era legal y se vendía en farmacias sin receta, y se retiró del mercado en 1983 o se le cambió la mezcla hasta dejarlo en una cosa totalmente diferente, excepto por el color de las pastillas. 

Esta entrada se la dedico a mi oficial Salvador Pizarro, un compañero de trabajo que necesitaba todos las tardes su ración de Optalidón, con el que cogía fuerzas para seguir en el trabajo. 

La única diferencia según el día, era entre tomarse una o dos pastillas. O incluso tres si el día venía cabrón.