8.4.26

Optalidón: ¿Una droga para pobres?

El Optalidón fue durante muchos años en esa España franquista donde había que trabajar mucho y ganar poco dinero, la droga de los pobres, la droga legal que se tomaban las mujeres aburridas en su casa con maridos que no venían más que a dormir o a otra cosa, y los hombres que no lograban dominar sus vidas por su excesivo trabajo y sus muchas ganas de no estar en eso que nunca se llamó esclavismo.

Servía las pastillas para el dolor de cabeza, pero sobre todo servía para “espabilar” para “ponerte” ligeramente pues era como la gasolina obligatoria de media tarde. Una pastillita naranja (o dos) hacían milagros para aguantar el cansancio sin que le cabeza se cabreara. Eso sí, todos los días, pues era adictiva.

Creo que llevaba algo de anfetaminas y barbitúricos, era legal y se vendía en farmacias sin receta, y se retiró del mercado en 1983 o se le cambió la mezcla hasta dejarlo en una cosa totalmente diferente, excepto por el color de las pastillas. 

Esta entrada se la dedico a mi oficial Salvador Pizarro, un compañero de trabajo que necesitaba todos las tardes su ración de Optalidón, con el que cogía fuerzas para seguir en el trabajo. 

La única diferencia según el día, era entre tomarse una o dos pastillas. O incluso tres si el día venía cabrón.

22.7.25

Viñeta de la Transición en España 1977


Nos (os) gusta hablar mal de la Transición en España, ese periodo que vivimos algunos, ya cada vez menos, y que vino tras la muerte del Dictador, aunque unos años antes ya empezamos a configurar la manera de podernos ir reuniendo para saber qué se podía hacer. Sí, nos reuníamos en Parroquias, en los pinares, etc.

Éramos unos críos, hablo de 1970, hace 55 años, así que sí, si es que todavía podemos escribir y vivimos aquellos años, es porque éramos unos críos y ahora somos setentones. 

Se es injusto con aquellas personas, reclamando lo que se intentó y no se logró hacer. 

Nadie se rindió por la cara bonita, aquellos años fueron duros y murieron suficientes estudiantes y trabajadores por media España en aquellos años, simplemente por pedir libertad o por reunirnos para pedirla.

Esta viñeta es de abril de 1977, de la revista Cuadernos para el Diálogo. 

Esa era la visión que teníamos los jóvenes de entonces. 

Quiero recordar que por aquellos años, en Zaragoza por poner un ejemplo, te lanzaban la caballería de la Policía Armada, por detrás y al galope contra manifestaciones por la calle Alfonso por poner un ejemplo, para meter miedo, atropellar a quien se cayera al suelo, golpearlo.

Y curiosamente iba detrás de la caballería, sí de caballos de verdad, un autobús que iba recogiendo a los que portaran jersey rojo entre los críos asustados y a veces ya apaleados. 

Era una manera de dar hostias a voleo. Eso y estar en las puertas de los hospitales por si ibas a urgencias con golpes en la espalda y en las piernas, para detenerte. Entretenido, sí. No nos aburríamos, eso seguro.