3.11.26

Hoy han cambiado excesivas cosas en España

acampada en Sol, Madrid

Hoy 3 de noviembre de 2026 hemos amanecido con el desmontaje de la acampada de los jóvenes en Sol tras el 29S lleno de dolores por el problema de la vivienda; el fallecimiento de un futbolista de una patada del portero en un partido de segunda división, en el mismo día en que los EEUU votan a su Congreso con el deseo de que Donald Trump pierda fuera, para terminar la tarde con la dimisión del ministro Óscar Puente. 

No es fácil asistir a un solo día con tantas notas importantes, a menos de cuatro semanas de tiempo de unas Elecciones Generales en España que supondrán un cambio de Ciclo político lleno de temores, de miedos incluso, pero admitiendo que es eso lo que querrá la mayoría de los españoles.


Mi duda, no la de hoy sino la que llevo arrastrando desde hace semanas, y admitiendo que con 70 años de edad los proyectos deben ser hechos con mesura, es preguntarme si soy capaz de encontrar respuestas que valgan algo la pena, de ser recopiladas.


¿Quedarme solo como espectador… será suficiente? ¿Seré capaz de dedicarme a otras historias ajenas a la política?


Curiosamente hoy por la mañana me han prohibido en la familia, dimitir de mis asuntos políticos leves. Y yo soy obediente. 


¿Qué decisión debería tomar con mis blogs? ¿Les doy una vuelta, cambio de ventana y orilló las historias de Zaragoza y los temas de Arte? Lo reflexionaré.

Un español abandonado en el exilio, como muchos otros

Niceto Alcalá Zamora


Este español que vemos en la imagen es Niceto Alcalá Zamora, sí, Presidente de la República española durante los años 1931 a 1936, cargo para el que fue elegido candidato único el 2 de diciembre de aquel año. Juró el cargo el 11 de diciembre de 1931.

Cuando se inicia la Guerra Civil él está de viaje por Noruega y había dejado de ser Presidente unos meses antes. Ya nunca volvió a España.

Esta imagen es del año 1948, con 70 años de edad, ya muy mayor, agotado, derrotado, casi ciego, y tomada pocos meses antes de morir en Buenos Aires, pues estaba exiliado.

El traje de esta imagen era prestado, vivía solo, pues sus hijos y esposa junto a gran parte de sus amigos había muerto en la guerra o en el exilio. Era de ideas conservadoras liberales y un gran orador y jurista.

España nunca premia a los que dan sus mejores años por ella, a los que creen que trabajar para gestionar nuestro país —seas de derechas o de izquierdas—, debería ser motivo como poco de respeto.