Francisco Javier Verdejo Lucas fue asesinado en plena calle del barrio de Zapillo en Almería por disparos de la Guardia Civil en el año 1976 con 19 años, mientras escribía en un muro la frase de Pan, Trabajo y Libertad.
Solo le dio tiempo a escribir en la pared "Pan, T…" y acabó asesinado por osar pintar en una pared una frase muy violenta para aquellos años del inicio de la Transición en España.
Su padre había sido alcalde de Almería en tiempos de la dictadura, y J. Verdejo era miembro de la Joven Guardia Roja, la organización juvenil del todavía no partido legalizado Partido de los Trabajadores.
Su familia no quiso poner denuncia por el asesinato, que a disparos de un subfusil acabaron con la vida de este joven andaluz.
Finalmente la versión oficial dijo que el Guardia Civil se había caído, tropezado más bien, y se le disparó el subfusil, dándole en la garganta. Cosas de lo torpes que eran entonces los que llevaban armas de matar y para matar.
La pintada que vemos arriba es de Zaragoza de ese 1976, del barrio de Las Fuentes zaragozano.

