30.10.26

Dietas y recetas para engordar en 1958

Libro de dietas
En los años 50, cuando media España estaba todavía con hambre pues la posguerra nos pilló a todos por igual y fue afectando de forma muy desigual según familias, salieron en aquellos años la colección de libros Biblioteca de El Ama de Casa. Este es de 1958.

Venía con "El" para disimular pues en realidad eran unos libros dedicados literalmente para las mujeres. Por entonces si un hombre cocinaba es que era cocinero.

Lo curioso o al menos lo que me parece curioso es que en el año 1958 había un libro de cocina con recetas y dietas "para engordar" demostrando que sin duda había personas que necesitaban engordar. 

Ahora ya solo quedamos personas que necesitamos adelgazar.

En las Dietas para engordar planteaban seis comidas al día, que en el año 1958 eso era ya de muy ricos. Desayuno, media mañana, almuerzo o comida, merienda, cena y terminar antes de acostarse con, por ejemplo, un yogurt con melaza y levadura de cerveza.

Efectivamente, eran libros para familias con recursos económicos, para la minoría. Cosas de la historia vieja.


Las hemerotecas son nuestras aliadas

 Tenemos las hemerotecas para leernos, para leerlas. Existen por contener nuestras historias, lo que dijimos y lo que callamos, aunque no nos gusta repasar lo que fuimos hace poco tiempo, y que quedó reflejado en los archivos.

Ahora hemos vuelto en España a tener un drama con un nuevo accidente de tren. Pero en la hemeroteca podemos leer quien rebajó las inversiones en infraestructuras ferroviarias hace una década, solo hay que buscar los datos; quien ha aumentado las plantillas que ahora dicen agotadas; qué declaraciones hicieron en accidentes similares cuando gobernaban unos y otros.


Algunos desearían quemar las hemerotecas, suprimir como en Rusia o en otros países a los medios de comunicación molestos. Y cerrarlo para luego borrarlos.


No hay malos ni buenos, tontos o listos. Lo que hay son personas que desearían que no existieran los datos anteriores, y prefieren el olvido de todos, de todo lo anterior. Pero las hemerotecas existen aunque sean aburridas y pesadas buscan en sus entrañas. Pero existen. Y la IA lo sabe y las guardas. Todas, hasta que las borren, pues dependen de humanos con criterios al vuelo de los tiempos.