3.8.20

Juan Carlos I se va de España. ¿Y ahora? ¿Se acabó la Transición definitivamente?

La tarde del 3 de agosto de 2020 quería ser histórica, y tras el comunicado de la Casa Real afirmando que el ExRey Emérito Juan Carlos I se iba de España, abandonaba para no dar la cara, saliendo por una puerta trasera como su abuelo, en un ejemplo más de que la Monarquía en el mundo está obsoleta, nos encontrábamos con otro día histórico que tal vez cierre definitivamente la Transición y abra un nuevo periodo en la Historia de España. Caben numerosas preguntas.

¿Qué supone eso para la Historia de España? Sin duda deja un mal sabor de boca en la trayectoria de un periodo que intentaba ser modelo y se ha quedado en unos años de trapicheos por ese espíritu español y humano de querer acaparar lo innecesario, cuando como Rey tenía a su alcance pasar a la historia. 

Y no sabiendo frenar sus impulsos de comportarse como un humano que simplemente aspiraba a ser y tener más y más, fue acaparando errores de los que conocemos menos de los que nos imaginamos. Hoy han dicho algunos periodistas que estuvo muchos años siendo expiado por los propios expías españoles, como si de una película mala se tratara. ¿Quién mandaba realmente en España? No hay muchas deudas, y tal vez en algún momento se sabrá la mitad de la verdad.

Ahora la figura de la Monarquía tiene que pagar por las equivocaciones de un figura básica e importante en la historia de la segunda parte del siglo XX, por sus actos presuntamente ilícitos o como poco muy poco elegantes. Y sin duda por sus trapicheos personales fuera de todo entendimiento en la España que todo lo necesitaba.

No queda nada claro el papel que el futuro deparará a su hijo, el actual Rey Felipe VI, que sin duda ve peligrar la monarquía en España mezclada con estos asuntos turbios. Como tampoco dice en el comunicado a qué país se “escapa” a seguir viviendo. ¿Se queda pequeña España para alguien que era el Capitán General de todos los ejércitos?

Juan Carlos I tiene una mala salud, muchos años y la realidad de que sus amoríos y sus apaños con países árabes le van a pasar la factura histórica de quedar como lo que nunca debería haber quedado. 

España sele herida, la Monarquía sale muy mal parada, y esto obliga a replantearse muy diversos escenarios a medio y largo plazo. 

¿Por qué en el comunicado no se nombra para nada a la Reina Sofía? Lo sabemos, pero al menos hay que remarcar que queda muy poco elegante y que castiga todavía más la situación, esperando los próximos días para ver los desarrollos de los acontecimientos, a la figura del Rey padre acompañado de… ¿quien? ¿de nadie?.

Nunca Juan Carlos I debería haber cometido tantas presentas fechorías seguidas. Ni el perdón tras la caza del elefante sirvió para frenar sus excesos, como él se imaginaba. 


Esa herida constante infligida a la España que creía en la bondades de los tiempos de la Transición, sociedad que conocida pero callaba los viajes, amores y amistades, no nos la merecemos, pues se deja automáticamente de creer en todas sus palabras y hechos de todos estos años de reinado. 

¿Siempre nos ha estado engañando? La duda con respuesta fácil, es tremendamente negativa para la Monarquía. 

Nota.: A los pocos días de publicar esta entrada fue censurada por la dirección de las Redes Sociales, por SER DAÑINOS SUS CONTENIDOS. No es fácil seguir hablando en el año 2020.


7.2.20

Un fascista de la Triple A en la cárcel por Atocha

Carlos García Juliá coautor de la matanza de Atocha ha ingresado hoy de nuevo en la cárcel, en este caso en la de de Soto del Real tras ser extraditado desde Brasil donde estaba escapado de la justicia española. Le restan por cumplir 3.855 días de pena de los 193 años de condena a los que fue condenado. 

Como podemos ver, las condenas en España son raras y curiosas, tras matar a cinco abogados de CCOO en Atocha hace 43 años y siendo un falangista de la Triple A que buscaba doblegar la democracia en España asesinando a conocidos militantes cercanos al PC para provocar reacciones violentas, fue condenado a mucho, para no cumplir casi nada.

Carlos García Juliá fue localizado en Brasil a finales del año 2018 cuando por una orden de busca y captura de Interpol sus huellas dactilares coincidieron con las archivadas en Brasil a nombre de un venezolano. El madrileño llevaba muchos años viviendo con el nombre de Genaro Antonio Materán (y otros cuando salía de Brasil), suplantando la identidad de otra persona con documentos auténticos. Ni siquiera su pareja conocía la verdad.

A Carlos García Juliá se le perdió la pista en el año 1994, cuando desapareció de Paraguay, adonde se trasladó en libertad condicional con permiso del juez penitenciario español tras haber cumplido solo 14 años de condena. 

El otro asesino de Atocha, José Fernández Cerrá, cumplió una breve pena y hoy se cree que trabaja en una empresa de seguridad. El tercer ultra, Fernando Lerdo de Tejada, que se quedó a vigilar la puerta del despacho de los abogados, está prófugo desde que también escapó durante un permiso penitenciario.

Los terroristas llamaron al timbre del piso de Atocha 55 sobre las 22:40 del 24 de enero de 1977. Según parece sin confirmar solo iban en busca del dirigente comunista Joaquín Navarro, secretario general del Sindicato de Transportes de CCOO en Madrid, convocante de unas huelgas anteriores que habían intentado desarticular la que se conocía como mafia franquista del transporte.

Al no encontrar a Joaquín Navarro pues había salido un poco antes, decidieron matar a los presentes. Eran dos jóvenes con armas de fuego con quienes iba una tercera persona, encargada de cortar los cables del teléfono y registrar los despachos. Esa misma noche, varios individuos asaltaron también un despacho del sindicato UGT en la calle Fernando VI de Madrid, que se hallaba vacío.

Como consecuencia de los disparos resultaron muertos los abogados laboralistas Enrique Valdelvira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz y Francisco Javier Sauquillo; el estudiante de derecho Serafín Holgado; y el administrativo Ángel Rodríguez Leal. Resultaron gravemente heridos Miguel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Luis Ramos Pardo y Lola González Ruiz, casada con Sauquillo.

Una de las abogadas del bufete, Manuela Carmena exalcaldesa de Madrid, logró evitar el atentado porque Luis Javier Benavides le había pedido usar su despacho para una reunión, así que se marchó a otro bufete situado a dos manzanas de distancia en la misma calle.​

Aquel atentado contó con la ayuda logística de grupos fascistas italianos, algunos de ellos claramente relacionados con la CIA americana. De hecho, además de las armas que en aquellos tiempos eran fáciles de conseguir entre las tripas del submundo policial de Madrid, tenían también ayuda en documentación falsa. 

De hecho Carlos García Juliá ha ido moviéndose en estos años de huída de la justicia española entre Brasil, Chile, Bolivia, Argentina y Venezuela al menos, con diversas documentaciones e identidades falsas.

Claramente aquel atentado contra la libertad fue auspiciado por la entonces llamada Triple AAA (Alianza Apostólica Anticomunista) con amplia ayuda externa para luego huir y buscó sembrar el terror entre la izquierda española que se estaba iniciando a organizar tras la muerte del dictador, pues al atentado contra CCOO se intentó como he comentado otro el mismo día contra UGT. 

Bandolerismo sindical del fascismo más mafioso, que con ayudas de poderes potentes intentaron tumbar la incipiente democracia española.